viernes, 22 de noviembre de 2013

LOS EFECTOS SECUNDARIOS DE LA RADIOTERAPIA

Como hemos hablado anteriormente, uno de los tratamientos más efectivos contra el cáncer es la radioterapia. A pesar de que esta supone una gran ventaja y un gran avance en la lucha contra el cáncer, también se debe tener en cuenta que, como bien dice el refrán, "no es oro todo lo que reluce", y por tanto siempre debemos conocer y tener presentes los efectos negativos que este tipo de terapia puede provocar.

Otro importante tratamiento contra el cáncer es la quimioterapia, la cual provoca los mismos efectos secundarios de la radioterapia, y, por tanto, dedicaremos dos entradas a hablar de estos, centrándonos en diferentes zonas afectadas.

Antes de hablar de los diferentes efectos que la radioterapia puede tener, debemos aclarar que estos serán diferentes en cada sujeto, ya que dependen de la zona del organismo donde se realice el tratamiento así como de la dosis recibida y de la susceptibilidad de cada paciente.

En primer lugar, existen una serie de efectos negativos comunes a todos los sujetos, como son el cansancio y diferentes reacciones en la piel de las áreas tratadas con apariencia similar a las quemaduras solares.

Además de ello, dependiendo de la zona del cuerpo donde sea administrada la radioterapia aparecerán diferentes efectos secundarios:

Cuando esta es aplicada en cabeza y cuello esta produce la caída del pelo, ya que destruye el folículo piloso. Esta caída puede ser reversible o no, dependiendo de la intensidad del tratamiento, cuanto mayor sea esta, menos probabilidades habrá de que el pelo sea recuperado.
Otros posibles efectos secundarios de la radioterapia en esta zona son las afecciones bucales, ya que la mucosa bucal es muy susceptible a esta. A pesar de que estas alteraciones ocasionarán numerosas molestias y dificultades en la alimentación, tienen su lado positivo, ya que ninguna de ellas tiene una gravedad destacable. Las afecciones más frecuentes son:

  • Infección por hongos 
  • Pérdida del gusto e incluso aparición de sabor metálico
  • Alteraciones dentales: aumenta el riesgo de aparición de caries
  • Alteración de las glándulas salivares: disminución de la cantidad y calidad de la saliva
  • Alteraciones de la mucosa: enrojecimiento e incluso heridas (aftas)

Cuando la radioterapia es aplicada en el tórax suelen aparecer alteraciones en pulmones y esófago provocando síntomas como dificultad para tragar (disfagia) debida a la inflamación de la mucosa esofágica y dificultad respiratoria.

Finalmente, si la radioterapia es aplicada sobre el abdomen y la pelvis los síntomas más comunes que aparecen suelen deberse a afecciones intestinales y vesicales tales como diarrea, nauseas y vómitos, perdida de apetito y de peso y molestias para orinar debidas a la inflamación de la vejiga; estas cursan con una sintomatología muy similar a la de la infección de orina.

Refiriéndonos también a esta zona las preguntas más habituales que pueden surgir son ¿como afecta a la sexualidad? ¿y a la fertilidad? Pues bien, en cuanto a la sexualidad sabemos que este tratamiento provoca la disminución e incluso desaparición del deseo sexual.

Siendo más concretos, en el caso de las mujeres es muy probable la inflamación de la mucosa vaginal, lo que conllevaría dolor durante las relaciones. El tratamiento provoca también pérdida de elasticidad y sequedad vaginal. En cuanto a los hombres, esta puede provocar impotencia transitoria y la recuperación supone un proceso lento, pudiendo durar sus efectos semanas después de haber finalizado el tratamiento.

Si lo que nos preocupa es la fertilidad, debemos saber que tanto los ovarios como los testículos son muy sensibles a la radiación, y, por lo tanto, si estos se encuentran dentro del campo de irradiación aunque con dosis muy pequeñas esto puede provocar esterilidad y cese de la producción hormonal.

Quizás, después de conocer los efectos secundarios de esta terapia, alguien pueda pensarse dos veces si de verdad compensa este tipo de tratamiento, pero, la verdad, es que en mi opinión, por muy duros que sean el cansancio y el deterioro físico, estaría dispuesta a pasar por ellos si con ello pudiese evitar el terrible final al que nos lleva el cáncer y todo el sufrimiento que ello implicaría.

Fuente: Asociación Española Contra el Cáncer

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