Hoy hablaremos sobre la vacuna de la gripe, y conoceremos a que grupos de la población se administra y los motivos por los cuales tan solo se vacuna a esos grupos determinados además de algunos otros datos como los posibles efectos adversos o los grupos en los que esta está contraindicada.
Para introducirnos un poco en el tema, os diré que la composición de la vacuna consta de una serie de fragmentos de virus muertos incapaces de provocar infección. Gracias a la introducción de estos en nuestro organismo, nuestro sistema inmunitario reconoce las proteínas de estos virus y comienza a fabricar anticuerpos para combatirlas, y así, en el momento en el que el virus de la gripe quiera penetrar en nuestro organismo, nuestro sistema inmune lo evitará a través de la fabricación de los anticuerpos que había sintetizado anteriormente.
Tras leer esto podríamos pararnos a pensar ¿por qué las vacunas contra la gripe se administran cada año? Como sabemos, existen vacunas contra muchas otras enfermedades de las cuales se administra un reducido número de dosis y ya es suficiente, ¿por qué con la vacuna de la gripe no ocurre lo mismo? ¿no es tan eficaz y por ello tenemos que "renovarla" cada año? Nada más lejos de la verdad. Lo que ocurre con la gripe, es que es un virus muy "inquieto", y este muta cada año, por lo que la protección que nos ha sido brindada un año ya no sirve para evitar la infección el año siguiente. En entradas posteriores hablaremos más concretamente sobre este tema.
Desde el año 2011 la vacuna contra la gripe ha sido incorporada en el Calendario Nacional de Inmunizaciones, y se administra anualmente de forma gratuita tanto en hospitales como en centros de salud públicos a determinados grupos de personas:
- Trabajadores de la salud
- Mujeres embarazadas
- Mujeres con bebés menores de 6 meses que no hayan recibido la vacuna durante el embarazo
- Niños entre 6 y 24 meses
- Mayores de 65 años
- Niños y adultos de entre 2 y 64 años con enfermedades crónicas tales como las respiratorias, cardíacas, renales, diabetes u obesidad mórbida.
Como podemos ver, la población en la que está indicada la administración de la vacuna contra la gripe es muy reducida, ya que no todos podemos recibirla. Esto se debe a que esta solo es administrada a aquellos grupos que tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones y sufrir cuadros más graves de esta enfermedad. Asimismo, debemos destacar que la vacuna está contraindicada en determinados casos como los menores de 6 meses o los alérgicos al huevo. Estos últimos, aunque se encuentren dentro de un grupo prioritario de vacunación, deben consultar al médico antes de recibir la vacuna.
Por último, voy a hablaros sobre los efectos adversos que puede generar la vacuna. Estos pueden ser desde dolor, enrojecimiento o hinchazón en el lugar de la inyección hasta dolores musculares, dolor de cabeza, sudoración, fatiga, malestar, escalofríos e incluso fiebre. Con menor frecuencia, la vacuna puede producir también urticaria, trastornos gastrointestinales o reacciones alérgicas.
Fuentes: Ministerio de Salud , Gripe.net


No hay comentarios:
Publicar un comentario